viernes, 22 de enero de 2010

Publicado en Soriano, E., Zapata, R. y González, A. (2009). La formación para el desarrollo de una sociedad intercultural. Editorial Universidad de Almería. Almería.

EVALUACIÓN DEL PROGRAMA DE EDUCACIÓN INTERCULTURAL COMPINTER.

 

            Eva Mª Aguaded Ramírez.

                                   Antonio José Rodríguez Cárdenas.

Susana Vilas Boas.

Nicolás Ponce González.

Proyecto COMPINTER. Departamento de MIDE.

Facultad de Ciencias de la Educación. Universidad de Granada.

eaguaded@ugr.es

1.  Introducción.

 

Algunos de los temas que se debaten en los foros donde participan profesionales de la educación, ocupados de la Educación Intercultural, están relacionados con tres temas estrella: a) los distintos conceptos de diversidad cultural, cultura o raza y las consecuencias de su aplicación práctica; b) la participación social, y c) la formación del profesorado.

 

Además, cabe destacar distintos aspectos sobre los que estos profesionales reclaman más investigación o más implicación de las diferentes protagonistas, para una mejora en la atención a la diversidad cultural, como son: 1) realizar investigaciones para abordar la Educación intercultural desde un plano interdisciplinar, que permita una comprensión global de la misma y un mejor abordaje; 2) reflexionar sobre conceptos como los de raza, cultura o identidad, que están en el trasfondo de las políticas sociales y educativas, o de diseños educativos en esta materia; 3) realizar una evaluación rigurosa de los distintos proyectos destinados a la práctica de la Educación Intercultural, con el fin de que los resultados permitan la reflexión y los cambios oportunos en proyectos subsiguientes; 4) pedir a las distintas administraciones públicas una implicación que permita dotar a los centros, que así lo requieran, de profesorado de apoyo, tanto de población autóctona como minoritaria, para atender oportunamente las necesidades derivadas de la diversidad cultural, que permita la formación de expertos de Educación Intercultural, que puedan servir como formadores y asesores en materia de Educación Intercultural en los centros educativos; 5) revisar el modo habitual de coordinación y actuación, quizá menos fluido de lo que cabría esperar, de los departamentos de educación, salud, trabajo y otros, en la atención a las necesidades que van surgiendo en esta dirección; 6) tender hacia proyectos educativos de amplio espectro que permitan que la vida escolar transcienda la frontera del aula y cree cauces para la participación social. En muchas ocasiones, no se obtiene el máximo rendimiento de los recursos de los que disponen los mismos centros educativos (alumnado de últimos cursos, familias, incluso, abuelos/as jubilados/as del alumnado, etc.) y, con la debida ayuda y colaboración de las administraciones municipales, se pueden sacar adelante proyectos que favorezcan la integración y el enriquecimiento intercultural en actividades variadas dentro del centro y fuera de él (Naval, 2002), por supuesto, estas seis medidas propuestas han de estar ligadas a la acción, a la construcción y reconstrucción del conocimiento, a partir de proyectos tangibles, materiales y comunicables, que ha de nacer y llevar a la teoría y a la reflexión.

 

Desde estas necesidades planteadas por los profesionales de la educación intercultural y desde esta manera de entender la educación, en general, y la educación intercultural, en particular, hemos diseñado un programa de intervención para centros educativos, basado en los principios de la educación intercultural y en una reflexión profunda de lo que esto significa para nosotros/as y que conlleva una serie de acciones a desarrollar en estos centros, principalmente, en el aula, por el profesorado de aula y con todo el alumnado de la mismas, no distinguiendo entre alumnado diverso o no, e independientemente de si en éste hay escolarizado o no alumnado, cuyo origen geográfico, religión, color de piel, lengua… son diferentes.

 

Este programa de intervención, es denominado así porque ha conllevado, como decíamos, un tiempo en el que nos dimos cuenta de que había una serie de necesidades en los centros educativos, relacionadas con la atención a la diversidad y que nosotros/as queríamos trabajar, para darles respuestas, lo que nos llevó a emplear un largo tiempo dedicados/as a la reflexión teórica, tiempo para llevar este pensamiento al papel, para pensar en las acciones que podrían llevarse a la práctica y diseñarlas, pensar en cómo podrían evaluarse estas acciones y en qué sentido tendría todo este trabajo, es decir, que, de alguna manera, todos estos pasos realizados estaban convirtiendo nuestro trabajo en lo que, los teóricos de la intervención, denominan un programa de intervención, entendido éste como “… un proceso de recogida y análisis de la información relevante sobre el cual apoyar un juicio de valor sobre la entidad evaluada, que sirve de base para tomar decisiones[1]” y que, en este caso, era de educación intercultural.

 

En esta ponencia, nosotros/as vamos a presentar los resultados de la evaluación del programa desarrollado, denominado COMPINTER (Competencias Interculturales), por parte del profesorado participante en el mismo y, para hacerlo, primero les expondremos el marco teórico en el que se basa nuestra manera de entender la intervención y la evaluación de programas y, posteriormente, les expondremos la investigación realizada, que, como acabamos de decir, consiste en realizar la evaluación del programa aplicado, para lo que hemos usado una serie de instrumentos, de los que hablaremos con detenimiento y terminaremos con las conclusiones de nuestra investigación.

 

2. Los programas de intervención para el desarrollo de la educación intercultural.

           

La sociedad diversa en la que convivimos reclama cierta atención hacia la educación en valores éticos y el derecho a la igualdad de oportunidades de todos los miembros que la componen. Una de las consecuencia que se deriva del desarrollo de una sociedad en la que coexisten diversas culturas es la creación de herramientas que nos permitan abordar y sacar el máximo partido a esta situación multicultural, teniendo como objetivo la mejora de la convivencia y el entendimiento entre todos los ciudadanos, para poder alcanzar una verdadera sociedad intercultural en la que todos nos enriquezcamos de las diferencias de los demás. El campo de la educación nos ofrece una gran variedad de herramientas que nos permiten diseñar y realizar prácticas educativas que se adecuan a la realidad multicultural del momento y, entre todas ellas, nosotros nos centraremos en la intervención por programas que,  por su eficacia y adaptabilidad al medio, creemos que es un mecanismo perfecto para implantar la educación intercultural en nuestro sistema educativo.

 

2.1.            La intervención por programas.

           

No existe una definición consensuada entre los diferentes autores que tratan el concepto de programas de intervención ya que  los programas varían en función de los diferentes contextos a los que se aplican, esto dificulta definirlo de un modo concreto y conciso.

                                                     

A continuación resaltamos los aspectos más destacados de un programa de intervención recopilados por diversos autores  Rodríguez Espinar y otros, 1993; Repetto, Rus y Puig 1994; Álvarez González y otros, 1998; Sanz, 2001, citados por Pantoja (2006):

  • Debe fundamentarse en un enfoque teórico sólido y con resultados probados en investigaciones.
    • Se enfoca hacia el logro de objetivos globales de mejora de los sujetos a los que va dirigido.
    • Explicita las competencias en las que se pretende formar.
    • Contribuye a la mejora profesional de los clientes.
    • Cuenta con una temporalización clara y precisa.
    • Integra sus contenidos en experiencias y aprendizaje.
    • Incluye su evaluación en sí mismo, en su proceso y sus resultados.
    • El programa se somete a revisión y mejora, según sus resultados evaluativos.

 

De todas formas, lo que sí está claro es que, todo programa de intervención debe estar formado por un diseño previo, una intervención, una evaluación de su puesta en práctica y una evaluación global del proceso.  En síntesis, podemos definir un programa de intervención educativo como el conjunto de elementos aplicados a un ámbito determinado sobre la base de una acción previa planificada para solventar las necesidades de un individuo o de un grupo.

 

2.2.            La intervención de programas en educación intercultural.

     

Para nosotros, los programas de educación intercultural parten de una base ideológica que creemos que es fundamental para alcanzar una plena integración por parte de todo el alumnado y de la totalidad de la comunidad educativa. Para alcanzar esta finalidad es esencial  no focalizar los programas de intervención en el alumnado inmigrante. Debemos partir de unos principios globales que abarquen a todo el alumnado en general, a sus familias y que, al mismo tiempo impliquen, a todos los profesionales que trabajan con ellos.

 

            No podemos olvidar la flexibilidad de la intervención de programas en educación y, más aún en educación intercultural, donde debemos dar cabida a las diferencias que nos ofrecen nuestras aulas. Partimos de un derecho común para todo el alumnado, que no es otro que tener la oportunidad de formarse de manera integral, con todos los matices que esto conlleva,  teniéndonos  que amoldarnos a las diversas necesidades que se nos presentan.

            Estas intervenciones podrán ser aplicadas en los diferentes niveles de concreción curricular, desde intervenciones orientadas  a los centros educativos hasta intervenciones aplicadas a las aulas, siempre en función de las necesidades detectadas. Todos los programas de intervención que trabajen con el 1º nivel de concreción curricular, podríamos denominarlos macro programas de intervención, tendrán una repercusión directa o indirecta en las aulas. Por ejemplo, si la intervención de programas en un centro se aplica en el POAT (Plan de Orientación y Acción Tutorial) éste lo pondrá en práctica en las aulas mediante micro programas de intervención supeditados al POAT.

           

Es fundamental no perder la perspectiva práctica de la intervención por programas en educación intercultural. Desde nuestra perspectiva, los programas de intervención deben ser implementados en los centros y en las aulas de manera  natural, es decir, el diseño previo, la intervención y  la evaluación,  no deberá inmiscuirse en el día a día del aula, ya que podrían entorpecer al profesorado, al alumnado y, en  definitiva, a la práctica educativa, complicándola, aún más, en lugar de mejorarla y facilitarla. Todo el proceso deberá amoldarse al contexto, procurando modificar sólo aquellos aspectos que se pretendieron antes de comenzar dicha intervención.

           

En nuestra investigación, cuando hablamos de programas de intervención intercultural, estamos aludiendo a cualquier forma de producir un cambio hacia la mejora del aula multicultural, entendiendo ésta como el cómputo que lo integra, es decir, alumnado, profesorado y curriculum. El curriculum, en nuestro caso, se convierte en el medio por el cual introducimos los elementos que queremos que produzcan un efecto reforzador y enriquecedor en lo que ya había con anterioridad. El profesorado tiene que realizar un diagnóstico de la situación inicial, en este caso, en el aula con todos y cada uno de sus integrantes, llevando a cabo una evaluación inicial. En esta evaluación inicial, se pueden realizar numerosas técnicas de recogidas de datos, nosotros hemos elegido, entre otros, los grupos de discusión como punto de partida de la situación del centro, ayudando, así, al profesorado a intercambiar experiencias que puedan ser integradas con posterioridad en sus curricula. La técnica de intervención, con la que integramos estos elementos en las programaciones de aulas, es la infusión curricular[2]. Una vez elaborado el material, es decir, las programaciones de aulas, sólo tendremos que ponerlas en prácticas e ir comprobando qué efecto (mejora) va produciendo en nuestro alumnado, profesorado y/o centro. El último momento de cualquier programa de intervención será realizar una evaluación global de todo el proceso.

 

Pérez Juste (2006), considera que, además de tener en cuenta estos grandes componentes, se deben tomar en consideración ciertos elementos ajenos al propio programa y cumplir ciertos requisitos. Primero destaca la relevancia del contexto como marco de referencia, ya que este será la pieza clave para que el programa funcione o no. Otro componente relevante para Pérez Juste es la motivación promovida por el responsable del programa, es decir, que sea capaz de trasmitir a los implicados en las acciones que desarrolla el programa, haciéndoles participes con el mayor interés posible. Estos dos matices adquieren mayor relevancia cuando hablamos de implantar una educación intercultural, donde la actitud positiva del profesorado hacia estos cambios en la manera de trabajar y enfocar el curriculum dará sus frutos en unas programaciones de aulas totalmente contextualizadas a la diversidad de un aula concreta.

 

2.3.            La evaluación de la intervención por programas en educación intercultural.

           

Tal como nosotros entendemos la evaluación de un programa de intervención o cualquier acción programada, la evaluación no tiene una posición única, sino que está integrada en el propio programa en cada una de sus dimensiones.             Que sea un “proceso” nos aporta una concepción de evaluación de programas no limitada a la búsqueda de unos resultados finales (evaluación sumativa), sino que se entiende como un proceso cíclico, donde la evaluación siempre está presente, y no delegada a una última acción. La idea principal es tener siempre presente la posibilidad de cambio y mejora, realizando un trabajo mayor en un primer momento pero que a la larga dará sus frutos, en un programa hecho a medida del contexto donde se pretende insertar. La toma de decisiones va siempre junto a la propia evaluación, ya que siempre que el grupo crea necesario se podrán realizar aquellos cambios que estimen oportunos. Pero no basta con aportar los resultados, sino que éstos tienen que ser comprendidos y deben crear un compromiso auténtico de su puesta en práctica. Esta conceptualización (Pérez Juste, 2006) ofrece una especial importancia al objetivo de mejorar la calidad tanto del propio programa como de las personas implicadas en estos. Por tanto, el profesorado debe poseer las competencias necesarias que le permitan realizar esas adaptaciones, la actitud adecuada para llevarlas a cabo y los recursos que le faciliten la consecución de los objetivos marcados.

 

Al poner en práctica la educación intercultural, debemos ser conscientes de que los focos de atención para realizar la evaluación de los conocimientos adquiridos son mucho más amplios y complejos, ya que requieren la valoración de numerosos detalles de carácter cualitativos, tales como valores, actitudes, aptitudes, etc. Por ello, debemos ser pacientes y observadores de pequeños detalles que se vayan aconteciendo en el aula, sabiendo autovalorar nuestros cambios en la forma de trabajar, a la vez que críticos con aquello que nos queda por mejorar. Cuando intervenimos a través de la educación intercultural tenemos que ser conscientes que pequeños cambios en nuestro alumnado en el aula en el presente darán grandes resultados como ciudadanos en el futuro.       

 

Desde esta misma perspectiva, autores como Sabariego, M, (2007)[3] proponen un modelo evaluativo para los programas de educación intercultural(cuadro 1), que tiene muchas similitudes con el modelo CIPP de Stufflebeam y Shinkfield (1987), que incluye la identificación, la obtención y la devolución de información útil y descriptiva para valorar y ayudar a perfeccionarlos, fundamentalmente, en cuatro aspectos básicos: los objetivos, la planificación, su aplicación y su impacto. Estos aspectos serán valorados, respectivamente, mediante la evaluación del contexto, la evaluación de entrada, la evaluación del proceso y la evaluación de los resultados, de manera que, su estructura global integra estos cuatro tipos de evaluación, en relación directa con las fases del     proceso de desarrollo del programa, cada una de las cuales presenta unas funciones únicas, comporta un tipo de decisión y,  por lo tanto, también, es susceptible de un tipo u otro de evaluación, en la que ha de tenerse en cuenta una serie de criterios de valoración, a partir de los cuales podremos tomar decisiones, desde el momento inicial en los planteamos la aplicación de un programa ante unas necesidades que hemos detectado, hasta la valoración de los resultados obtenidos al final del proceso, que nos permitirán certificar o no su eficacia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Cuadro 1. Modelo evaluativo para los programas de educación intercultural. (Sabariego, M., 2007)

Desde los criterios de valoración aportados por Sabariego, M. (2007) y entendidos éstos como “aquello respecto a lo cual somos capaces de emitir nuestra valoración y decisión posterior”, cuando valoremos cualquier aspecto, hemos elaborado nuestros propios criterios y nuestros propios instrumentos de evaluación del programa desde la perspectiva intercultural, desde el convencimiento de que lo sustantivo de nuestra evaluación ha de ser la valoración de la interacción en condiciones de igualdad, considerada en sí misma como un hecho educativo, tal y como exponemos en el siguiente epígrafe.

 

3. Investigación realizada

 

Los datos que presentamos en este artículo forman parte de una investigación más amplia, en la que se recogió información durante cuatro años consecutivos, fruto de diferentes proyectos de investigación, financiados por la Consejería de Gobernación de la Junta de Andalucía, pero los datos que presentamos en este informe han necesitado de un trabajo posterior al fin de la financiación económica de estos proyectos, por lo que no formaron parte de los documentos finales de los mismos y, dada la riqueza de éstos, según nuestro punto de vista, hemos decidido darlos a conocer al conjunto de investigadores y a otras personas interesadas desde esta ponencia.

 

3.1. Objetivos.

 

Los objetivos que nos hemos planteado en nuestra investigación son:

 

- Conocer cuáles son los aspectos positivos y negativos del programa de educación intercultural COMPINTER, una vez que se ha intervenido a través de él.

- Conoce cuáles son las propuestas de mejora para los futuros programas que desarrollemos.

 

3.2. Metodología.

 

La investigación realizada ha tenido como base teórico-práctica la evaluación de programa, en concreto la evaluación de programas interculturales, que se ha desarrollado desde una perspectiva eminentemente de investigación-acción, con algunas aproximaciones a la investigación cualitativa, utilizando, principalmente, la investigación por encuesta y grupos de discusión, aunque también se han realizado incursiones en la evaluación colaborativa, lo que ha favorecido, en gran medida, la formación del profesorado participante, en aquellas temáticas en las que el profesorado expresaba tener necesidades para poder aplicar el programa.

 

3.3. Población y Muestra.

 

Se utilizado una técnica de muestreo intencional, ya que éste se ha llevado a cabo teniendo en cuenta la presencia multicultural del centro y el acceso al mismo, dando prioridad a aquellos centros con una mayor presencia multicultural.

 

La población está configurada por los 178 profesores y profesoras, que han aplicado los programas de evaluación intercultural en sus aulas, en  los 37 centros educativos de educación infantil, primaria, ESO, Bachillerato y Formación Profesional, en los que trabajan con 5696 alumnos/as.

 

La población y la muestra coincidieron, porque no hubo mortandad en la muestra.

 

3.5. Técnicas de recogida de datos.

 

Se utilizaron varias técnicas de recogida de datos y varios instrumentos antes, durante y después de la aplicación del programa de intervención, aunque nos vamos a centrar, principalmente, en esta última.

 

a)                  Antes de intervenir, en la fase de evaluación del contexto, se aplicaron dos técnicas de recogida de datos con sus propios instrumentos. La primera de ellas fue mediante la técnica de investigación por encuesta, en la que se utilizó un cuestionario, y la segunda, fue mediante la técnica de grupos de discusión, en la que se realizaron dos grupos, con objetivos diferentes, en las que se lanzaban preguntas, cuyas respuestas se recogían en una grabadora. Vamos a explicar cada uno de estos instrumentos, con un poco más detenimiento.

 

a.1) El cuestionario. Este cuestionario tiene como objetivos facilitar al centro docente instrumentos para el desarrollo de la educación intercultural y analizar la organización y el funcionamiento del centro desde una perspectiva intercultural, para ello, se sigue un procedimiento que consiste en que el tutor o la tutora reúne al equipo de profesorado del grupo y les propone analizar el estado en que se encuentra la educación intercultural que el centro ofrece a su alumnado, para lo que utiliza el cuestionario entregado (Cuadro 2). Una vez respondido, nos permitirá valorar las aportaciones del profesorado y su capacidad de diálogo y de consenso sobre los aspectos interculturales y tener un referente para la introducción de cambios oportunos en el centro para cubrir las carencias detectadas.

 

CUESTIONARIO PARA ANALIZAR LA EDUCACIÓN INTERCULTURAL EN EL CENTRO

 

 

 

NO

 

GRADO

  1. ¿El ambiente escolar del centro está abierto al hecho multicultural? ¿Se asume la defensa del pluralismo cultural y el compromiso contra la discriminación como un rasgo de la identidad?

 

 

 

  1. ¿El ambiente material del centro refleja la multiculturalidad o cultiva el diálogo intercultural?

 

 

 

  1. ¿Se ha tenido en cuenta la situación multicultural en el análisis del contexto previo a la elaboración del Proyecto Educativo del Centro? ¿Se vinculan los objetivos generales a la reflexión sobre la multiculturalidad?

 

 

 

  1. ¿Hay orientaciones en el Proyecto Curricular para incorporar en las distintas áreas y materias la educación intercultural?

 

 

 

  1. ¿Existe Conciencia de la realidad multicultural que acoge el centro por parte de todos los miembros de la comunidad educativa?

 

 

 

  1. ¿Son positivas las actitudes del profesorado hacia la educación intercultural?

 

 

 

  1. ¿Está comprometido el claustro de profesores en la educación intercultural?

 

 

 

  1. ¿Existe una buena acogida del alumnado inmigrante, cuando llega al centro (buena actitud de aceptación de entrada del alumnado, entrevista con las famillias, etc)?

 

 

 

  1. ¿Se contempla la interculturalidad en las programaciones didácticas?

 

 

 

10. ¿Se incluyen propuestas de actividades interculturales en el plan de acción tutorial?

 

 

 

11. ¿Se dedican sesiones de tutoría para tratar temas interculturales?

 

 

 

12. ¿Se incluyen objetivos y actividades interculturales en el plan de orientación educativa y psicopedagógica?

 

 

 

13. ¿Utilizan las aulas de acogida como una situación temporal, lo más breve posible?

 

 

 

14. ¿Se fomentan actitudes solidarias de participación intercultural en el Reglamento de Régimen Interno ROF?

 

 

 

15. ¿Se contemplan acciones formativas sobre interculturalidad en la formación del profesorado prevista en el centro?

 

 

 

16. ¿En la programación anual de actividades extraescolares está previsto organizar actividades de carácter intercultural?

 

 

 

17. ¿Hay un fondo adecuado de libros y material audiovisual e informático de carácter intercultural?

 

 

 

18. ¿Se tiene en cuenta la lengua propia de las familias en las notas de comunicación del centro o en la documentación administrativa que éstas han de cumplimentar?

 

 

 

19. ¿Se facilita la relación de las familias del alumnado inmigrante con la escuela? ¿Participan estas familias en la organización y el gobierno del centro o en las AMPAS?

 

 

 

20. Las asociaciones de madres y padres de alumnos ¿fomentan la participación de familias de todas las culturas presentes?

 

 

 

21. Las asociaciones de alumnos del instituto ¿fomentan la participación del alumnado de culturas minoritarias?

 

 

 

22. ¿Se facilita espacios en el centro que el alumnado de culturas minoritarias pueda dedicarse en horas no lectivas a profundizar en aspectos culturales propios?

 

 

 

23. ¿La valoración positiva de la diversidad cultural se transfiere a los diversos colectivos de la comunidad educativa (el aula, el comedor, el pasillo, el patio escolar&hellipGuiño?

 

 

 

24. ¿Se ofrecen menús interculturales?

 

 

 

25. ¿Se han desarrollado estrategias y aportado recursos que eviten la marginación del alumnado de grupos minoritarios?

 

 

 

26. ¿El Centro evalúa el respeto a las creencias, las actitudes, los estilos y las conductas multiculturales de la Comunidad Educativa?

 

 

 

27. ¿Se coordinan las actividades interculturales del centro con proyectos de actuación más globales (de carácter social, comunitario, colaboración con otros colectivos&hellipGuiño?

 

 

 

Cuadro 2. Diseñado por  Blasco, J. L., Bueno, V.,  y Torregrosa, D. (2004) y modificado para nuestra investigación, según los criterios de valoración aportados por Sabariego, M. (2007).

 

a.2)  Se realizaron dos grupos de discusión, en dos momentos diferentes, antes de realizar la intervención.

 

Las preguntas del primero de los grupos fueron las expuestas en el cuadro 3.

 

  1. ¿Cuáles creéis que son las necesidades y características de vuestro alumnado, vuestros hijos e hijas,  ciudadanos o vosotros mismos?

 

  1. ¿Os sentís personas que aceptáis la diversidad? Nos referimos a la diversidad en todos los sentidos: diversidad de género, de religión, de país, de ideología…

 

  1. ¿Creéis que los centros educativos, las familias, las instituciones, las ONG deberían formar a personas que pudieran vivir en un mundo en el que la diversidad es la realidad?

 

  1. ¿Qué creéis que hacen los centros educativos para tener en cuenta la diversidad del alumnado?

 

  1. ¿Y en las aulas? ¿Cuáles son las acciones que se realizan en las aulas que impliquen tener en cuenta la diversidad del alumnado?

 

  1. ¿Cuál es vuestra opinión sobre el Centro de Profesorado de Granada? ¿Conocéis la oferta del CEP? ¿Qué formación necesitáis? ¿Qué os falta de su oferta? ¿Influye la formación que recibís en el proceso de enseñanza-aprendizaje? ¿Qué os parece el asesoramiento que recibís?

 

Cuadro 3. Preguntas del primer grupo de discusión.

 

Las preguntas que se realizaron en los segundos grupos de discusión, se expresan en el cuadro 4.

 

  1. ¿Qué características os gustaría tener a vosotros como padres, como hijos, como ciudadanos o que tuvieran vuestros alumnos que están siendo formados hoy en día desde sus casas desde los centros educativos desde las asociaciones y desde la instituciones públicas?
  2. ¿Qué creéis que se puede hacer desde diferentes papeles para conseguir en los alumnos/as estas características de las que hemos hablado?
  3. Una vez que sabemos que tenemos que hacer, ¿qué posibilidades tenemos de hacer todo esto que proponemos?. Si tenemos las personas, la formación, los conocimientos, la ideología, las actitudes, los valores, los materiales, los tiempos, los espacios y los apoyos institucionales. Si creemos que los tenemos.
  4. ¿Qué podemos hacer para llegar a alcanzarlos desde las familias, desde las ONG  y desde las instituciones públicas?
  5. Y, por último, concretamente desde las aulas, ¿Qué creéis que se puede hacer?

 

Cuadro 4. Preguntas del segundo grupo de discusión.

 

b)                  Para  realizar la evaluación de entrada, con la que se trataba de identificar las estrategias del programa que queríamos aplicar más acordes a las características y capacidades de las personas destinatarias y en las que tener en cuenta las necesidades y circunstancias contextuales, se realizaron entrevistas informales individuales o en pequeños grupos, al profesorado participante en el programa. Los ítems de esta entrevista abierta, trabajaban los siguientes criterios:

 

  1. La dimensión curricular.
  2. El tratamiento de los contenidos.
  3. La población destinataria del programa.

Cuadro 5. Criterios de la entrevista abierta.

 

c)                            Mientras se estaba interviniendo, se realizó una evaluación de proceso y ésta es la parte que más nos costó, porque no queríamos que fuera una evaluación agresiva de la intervención, por lo que decidimos que lo mejor era hacerlo de una manera totalmente informal en las reuniones, la mayoría de los casos bisemanales, que teníamos con el profesorado participante. Estas entrevistas se centraban en una serie de preguntas, como son:

 

  1. ¿Ha mejorado la expresión de la multiculturalidad en el aula?
  2. ¿El clima de aprendizaje es respetuoso? ¿se reconoce y acepta la diversidad? ¿se observan acciones de respeto, solidaridad, tolerancia… entre el alumnado?
  3.  ¿Se expresa de forma espontánea la propia identidad cultural? ¿se permite esta expresión en el aula? ¿se permite construir la propia identidad? ¿se trabaja para que haya reconocimiento de los esquemas culturales de alrededor?
  4. ¿las programaciones, los contenidos, las actividades, la evaluación, los materiales… cumplen con los criterios de diversidad?
  5. ¿Se permite la expresión oral de las vivencias culturales y de los saberes prácticos del alumnado?
  6. ¿se fomentan las interrelaciones a través de la metodología?
  7.  ¿La metodología utilizada permiten la adaptación al ritmo de aprendizaje y el seguimiento personalizado?
  8. ¿se favorece un proceso de enseñanza-aprendizaje interactivo y con más refuerzos positivos que negativos?
  9. ¿se utiliza el diálogo crítico y el debate para la resolución de conflictos?
  10. ¿mejoran los aprendizajes de las materias?

Cuadro 6. Preguntas de las entrevistas informales.

 

d)                            Por último, se ha utilizado un cuestionario, con preguntas cerradas y con la posibilidad de propuestas de mejora, que nos permite realizar una evaluación de resultados, que exponemos en el cuadro 7.

 

 

NO

GRADO

  1. ¿Las acciones realizadas con el programa diseñado se han orientado  al conocimiento y a la vivencia de las culturas que conforman el entorno social en el que se vive?
  2. ¿Se han desarrollado las competencias en alumnado para convivir y relacionarse en una sociedad multicultural?
  3. ¿Se han contemplado menos actitudes de racismo, prejuicios, expresión de tópicos culturales?
  4. ¿se han expresado ideas relativas al valor positivo de la diversidad cultural?
  5. ¿se han expresado ideas relativas a la valoración positiva de las aportaciones de otras culturas a la propia?
  6. ¿se han observado mejoras en el autoconcepto del alumnado?
  7. ¿se han observado situaciones de convivencia e intercambio entre el alumnado culturalmente diferente?
  8. ¿se ha producido mejora en las competencias de las materias curriculares?
  9. Propuestas de mejora para el programa intercultural.

 

 

 

Cuadro 7. Preguntas del cuestionario de evaluación de resultados.

 

3.6. Resultados.

 

Como hemos dicho con anterioridad, nos vamos a centrar en los resultados obtenidos en la evaluación de resultados.

 

Se presentan en la figura 1, donde se exponen los datos aportados por el profesorado participante en la aplicación y la evaluación del programa. Hay una diferenciación de datos entre los que han respondido que sí y en qué grado (mucho, bastante o poco) y no.

 

Como podremos observar en la tabla, el número de profesorado que responde que sí a cada una de las preguntas realizadas supera en mucho a las que han respondido que no, destacando las relativas a: 1) la mejora de la expresión de la multiculturalidad en el aula, 2) la observación de acciones de respeto, solidaridad, tolerancia… entre el alumnado, 5) el cumplimiento de los criterios de diversidad de las programaciones, los contenidos, las actividades, la evaluación, los materiales…. y  8) el trabajo realizado para que se recojan los criterios de diversidad en las programaciones Sin embargo, destacan con las menores puntuaciones las relacionadas con 4) haya poco reconocimiento de los esquemas culturales ajenos y 11 y12) con la poca utilización del diálogo crítico y el debate para la resolución de conflictos.

 

Figura 1. Resultados de la evaluación de resultados.

 

  1. 4.                  Conclusiones.

 

Hasta el momento, gracias al trabajo realizado extraemos conclusiones en torno a aspectos diversos:

 

  • Cultura de contacto, participación-convivencia y reflexión en los centros educativos a través de la discusión y toma de decisiones.

 

Se han realizado un total de 74 grupos de discusión, en los que han participado diferentes agentes, pertenecientes al sistema educativo. En estos grupos de discusión se han expuesto y discutido temas de especial interés para los centros educativos y que, según los propios participantes, no habían podido hablar antes porque no habían encontrado el foro para hacerlo, por lo que han valorado muy positivamente estos espacios de los grupos de discusión, para poder reflexionar sobre qué tenemos que mejorar y cómo hacerlo en los centros y, sobre todo, qué parte de responsabilidad recaería en cada uno de estos agentes, por lo que los grupos de discusión se han demostrado como un buen espacio para discutir y tomar decisiones respecto a las acciones a desarrollar en el centro.

 

  • Propuesta curricular que conllevó el desarrollo de competencias interculturales y curriculares de forma inclusiva.

 

El profesorado ha resultado satisfecho con estas infusiones, ya que consideran que, con las modificaciones realizadas, el alumnado está más motivado ante el aprendizaje y, por tanto, no sólo se mejoran las competencias curriculares de las diferentes materias, sino que, también, se mejoran las competencias interculturales.

 

  • Mejora de la convivencia en los centros educativos multiculturales.

 

En todos los centros participantes se ha valorado muy positivamente el cambio vivido  gracias a las intervenciones realizadas, tanto en los grupos de discusión, como a partir de las programaciones de aula.

 

Estos cambios no han sido sólo curriculares, sino como pretendíamos, también han supuesto el aumento de competencias interculturales. Ello ha redundado en una mejora en la convivencia entre el alumnado de origen inmigrante y el de origen autóctono, pero, sobre todo, según familias y profesorado, entre estos dos colectivos, ya que han aunado posturas sobre cómo ha reintervenirse con sus hijos/as, de manera que, consideran que hay líneas comunes que podrían desarrollar, para que no hubiera disonancia entre los objetivos previstos por los centros educativos y los que las familias llevan a cabo en sus hogares.

 

Bibliografía.

 

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[1] Cabrera, F. (1987): “La investigación evaluativo en educación”, en Gelpi, E., Zufjaur, R. Cabrera, F. y Fernández, A.: Técnicas de evaluación y seguimiento de programas de formación profesional. Madrid. Largo Caballero, pp. 97-137.

[2] La técnica de la infusión curricular en educación intercultural y su proceso de diseño, aplicación y evaluación, no se explican en esta ponencia, por considerar que no es el tema de este documento, pero sí hemos participado en otros foros de investigación con materiales, en los que se exponen de manera más detallada la técnica usada, como podría ser:

1) Aguaded, E. Mª. (2008): La educación intercultural en los centros educativos. Mesa redonda: La interculturalidad a debate. CEP de Granada y Proyecto Comenius IES Veleta y Albayzin de Granada.

2) Aguaded, E. Mª. (2008): La infusión curricular.  Curso sobre Intercultualidad. CEP Las Palmas de Gran Canarias.

3) Aguaded, E. Mª. (2008): La infusión Curricular en la Educación Intercultural. Formación para el profesorado del Centro Educativo Alfaguarillas en Alfacar. Granada. Solicitado a través del Proyecto de Interculturalidad del CEP de Granada.

4)  Aguaded, E. Mª.(2008): La Infusión Curricular en las Programaciones de Aula Interculturales. Formación para el profesorado del Centro Educativo Juan Ramón Jiménez de Granada. Solicitado a través del Proyecto de Interculturalidad del CEP de Granada.

5) Aguaded, E. Mª.(2008): La Educación Intercultural a través de la Infusión Curricular. Formación para el profesorado de la provincia de Córdoba, cuyos centros están adscritos al Proyecto de Interculturalidad del CEP de Córdoba.

 

[3] En Essomba, M.A.: Construir la escuela intercultural: Reflexiones y propuestas para trabajar la diversidad étnica y cultural. Graó; Barcelona. Pp. 21-36.


Publicado por eaguaded @ 19:39  | Ed. Intercultural
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